Las señales del cuerpo
Cuerpo y mente en armonía con Yoga
El Centro Budista Xangrilá, es un proyecto iniciado por mí en el año 1997, soy discípula de Swami Paramahansa Yogananda y Lama Thubten Yeshe, formada en la tradición yóguica por Mataji Indra Devi. Mí principal propósito, es el de brindar enseñanzas y prácticas auténticas de los grandes Maestros de la India y el Tíbet, conocidos como los Maestros Perfectos (Maha Siddhas, Lamas o Gurus). Durante todo el año ofrecemos clases, cursos intensivos, retiros espirituales y charlas, sobre la vía del yoga y la ciencia de la meditación. Talleres de fin de semana, sobre astrología tibetana (Iyotisha), el conocimiento de cómo vivir en armonía (Ayurveda), I Ching, aromaterapia y feng-shui. Además una gran variedad de artículos rituales para los practicantes de yoga y meditación.
Obtuve el título de Bachiller en secundaria Ministro Brin 2475, Lanus Oeste.
Profesora de Gimnasia, Gimnasia Jazz, Danza jazz, Expresión Corporal y Hatha Yoga.
Profesorado Hatha Yoga y Raya Yoga en la Fundación Indra Devi.
Estudié Hatha Yoga y Meditación Siddha y recibí conocimiento por Gurumayi Chidvilasananda.
Me conecte con la fundación de Paramahansa Yogananda, y estudié durante cinco años kriya Yoga. Recibiendo la iniciación de Kriyaban.
Profundice en Yoga Chikitsa (Yogaterapia). Tambien tome Clases de Vinyasa Yoga, Qi Gong, Shiatsu, Aromaterapia, Feng Shui y Reiki con respetados maestros.
Estudie con los Lamas Argentinos Sangye Dorye y Rinchen Kandro, donde práctique yoga tibetano (Tummo), Masaje Tibetano (Kun Nye), meditación (Shiné) y astrología Tibatana por el Dr. Jampa Kalsang.
Estudié Raya Yoga, Astanga Yoga, Meditación Purusha y recibí conocimiento (Diksha).
Para sentirte bien naturalmente.
Fuente de energía, salud y felicidad.
La clara visión interior.
La gran perfección.
El arte de la vida.
Intensivos de formación profesional.
Un viaje a través de los sentidos.
Yoga restaurativo.
Sanidad de cuerpo, palabra y mente.
El amor y la compasión son necesidades, no lujos. Sin ellos, la humanidad no puede sobrevivir.
Cuida el exterior tanto como el interior, porque todo es uno.
En lugar de basar la felicidad en lo que somos, la basamos en cómo estamos.